Aspira a convertirse en capitán de un navío. Y surcar el mar a sus anchas. Persiguiendo el sueño pirata. Quizás sea un sucio intento de evadirse de la realidad. Buscar la felicidad de la libertad, cuando sabe perfectamente que su alma esta condenada a sufrir crueles tormentos que ni la mente mas sádica puede llegar a imaginar.
Se va apagando en silencio una vida de mentiras. Una espera incomoda que se hace eterna. El cansancio y el sueño no invitan a la esperanza y la vida cambia de prioridades. Sobrevivir es una necesidad difícil de saciar.
El alma expira sobrecargada con un sentimiento pesimista. A los pies de la cama. Un nieto imaginario. Hijo de un hijo también imaginario. Producto de una decrepita alucinación. Se despide de él. Mueve su mano en señal de adiós mientras irónicamente le muestra una ligera sonrisa... Adiós para siempre...
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