13.5.10

Prólogo

Quisiera contar como empezó todo siendo infiel a la verdad con el propósito de convertir en mito un acto tan corriente como el respirar. No es una historia épica la historia de mi vida. Es el camino siniestro de un desalmado con delirios de grandeza. Pero no siempre fue así.

Sentado en el duro banco de una estación de tren olvidada. Observa a la gente de su alrededor. Sin interrumpirlos. Juega a imaginar sus vidas, de dónde vienen , a dónde van. Se pierde en los sonidos de la ciudad. Esa ciudad que tanto desea dejar atrás.

Una leve vibración en la tierra actúa a modo de premonición, Casi imperceptible si no estás concentrado. Se acerca el tren del exilio. Ese que lo alejará de todo durante un tiempo determinado. Quizás suficiente para encontrarse a si mismo.

El Tren llega a la estación . Muchos salen, pocos entran. Pasea por sus pasillos hasta encontrar un vagón vacío. El sitio perfecto. Soledad para pensar. Tiempo para soñar despierto.

Todo se desmorona cuando en la siguiente parada una chica subió y se sentó a su lado..

Ese viaje se alejó de su propósito inicial, caprichos del destino, y no quiero buscar culpables , pero volvieron a quedar. Misma hora, mismo lugar...


No hay comentarios:

Publicar un comentario