Quiero despertar de este maldito sueño. No creería en las palabras pero aún creo en lo que veo y leo en tu última carta. Una despedida forzada por una situación que desconozco y una imaginación que me hace intuir que ya estaba preparada. Que se veía venir en tu mirada. Se me ha parado el tiempo, y no sin razón, al conocer el desgraciado final de esta función que no termina con el cierre de cortinas y butacas vacías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario