Saca esa sonrisa de lunes de tu cara y deja de esconderte. Destápate, sal ya de detrás de la almohada. Levanta, que sino se nos escapa el día y no hay vía mas rápida para perder el tiempo que jugar entre las sábanas. Déjate de princesitas y trajes de cola. Asómate a la ventana y dime si llueve. No quiero mojarme las sandalias. Ven, corre, ayúdame a escoger la fragancia con la que enfrentarme al día. Por lo menos que dure hasta que la noche oculte su rostro y tenga que adivinar tu silueta. y te doy las gracias por las ganas de vivir que me aportas. Gracias por dar vida de nuevo a esta arteria aorta que ya andaba casi oxidada. Satisfecho de estar embadurnado con este amor empachoso.
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